El aprendizaje móvil (M - Learning) es una modalidad de aprendizaje que trata de aprovechar la creciente disponibilidad de dispositivos móviles conectados a internet (smartphones, tablets, laptops, ipods, etc) para apoyar el aprendizaje de los estudiantes en el aula. La pedagogía móvil se ha popularizado en todo el mundo gracias a la masiva presencia de este tipo de tecnología en todos los ámbitos de la sociedad actual. Sin embargo, hay muy poco evidencia ofrecida por la literatura científica que apoye el hecho de que la presencia de tecnología móvil en las aulas pueda ayudar a nuestros sistemas educativos a dar saltos definitivos hacia la calidad.
A pesar de lo anterior es insoslayable la necesidad de dar cabida a la tecnología dentro de nuestras prácticas pedagógicas debido a que su presencia conlleva un potencial que debidamente aprovechado puede aportarnos un mediador de valor extraordinario entre nuestros niños y su aprendizaje.
El uso de la tecnología móvil conlleva grandes ventajas, como la ubicuidad y la asincronía de los procesos de enseñanza aprendizaje; al igual que tremendos desafíos para sus beneficios potenciales lleguen a todos, en especial a aquellos que más lo necesitan y tienen menos. La tecnología móvil independientemente de los objetivos pedagógicos que se proponga debe enfocarse en reducir las desigualdades entre individuos y comunidades y no en ahondarlos como lo hemos viendo en las últimas décadas.
En fin, las posibilidades de maximizar el aprendizaje de nuestros niños con calidad y en equidad parecen infinitas pero dependerán de las decisiones que los gestores políticos y ciudadanos vayamos tomando en lo sucesivo para que los buenos augurios no queden no se queden empantanados en el valle de las promesas.